Rhus Tox (Homeopatía)

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El 10 de septiembre de 2018 fue una fecha importante para aquellos que buscaban proporcionar evidencia científica para la homeopatía. En esa fecha se publicó un ensayo que aparentemente dejaba callados a los críticos de la homeopatía: Ultra-diluted Toxicodendron pubescens attenuates pro-inflammatory cytokines and ROS- mediated neuropathic pain in rats ("Toxicodendron pubescens ultra diluido atenúa las citoquinas proinflamatorias y el dolor neuropático mediado por ROS en ratas")[1] un estudio que encontraba efectos de un producto homeopático, el Toxicodendron pubescens (Rhus Tox) en ratas.

Los homeosectarios levantaron copas, gritaron ¡Victoria! a los cuatro vientos, publicaron Tweets y posteos en Facebook con textos que mencionaban cómo habían humillado por fin a quienes criticaban su amada homeopatía. El periódico italiano la Repubblica también se unió al festejo publicando con bombo y platillo el suceso.[2]

Antecedentes

Las diluciones agitadas de Rhus toxicodendron (roble venenoso atlántico, hiedra venenosa, zumaque venenoso, Toxicodendron pubescens, Mill., Toxicodendron radicans)[3] se han utilizado, aparte de para tratar afecciones dérmicas similares a las que produce su contacto, para el dolor asociado a patologías de los tendones, ligamentos y toda sintomatología que tenga su origen en la zona periarticular, como tendinitis, roturas fibrilares, dolor reumático, etc.[4]

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Diez años antes, en marzo de 2008, otro grupo de homeosectarios pseudoinvestigadores, pero de Brasil, publicaron en la revista pseudocientífica International Journal of High Dilution Research (que nadie fuera del círculo homeopático conoce) un supuesto estudio, no replicable, y con muchos fallos de metodología, en el que midieron la conducta de ratas tras proporcionárseles Rhus toxicodendron en dilución 200cH [sic].[5]

Una bofetada de pura realidad

El estudio sobre el Rhus toxicodendron fue criticado por colocar datos dudosos y casi al año después, el artículo fue retractado el 11 de junio de 2019.[6] Esta retracción no les resultó divertido a los autores quienes, al igual que hizo el deshonesto fraudulento de Jacques Benveniste, no aceptaron con agrado la decisión. Tampoco intentaron replicar su propio trabajo para demostrar que estaban en lo correcto, si no que se pusieron a manotear y a acusar de persecución y ataques a la homeopatía.

En la nota de la publicación de la retracción se lee

Después de la publicación, la revista recibió críticas con respecto a la justificación de este estudio y la plausibilidad de sus conclusiones centrales. Se obtuvo el asesoramiento de expertos, y se determinó que los siguientes problemas socavaban la confianza en la fiabilidad del estudio. El modelo in vitro no respalda la conclusión principal del artículo de que Rhus Tox reduce el dolor. Se desconoce la composición cualitativa y cuantitativa del extracto de Rhus Tox.

~Scientific Reports (Jun, 2019)[7]

Este fue un bochornoso episodio para la homeopatía y sus defensores que promovieron el falso estudio con bombo y platillo desde el año anterior. Los homeosectarios tuvieron dos opciones: o continuaban negándose a aceptar que el estudio puede ser considerado un ejemplo típico de fraude o aceptan que (otra vez) han quedado en ridículo a nivel internacional.

Uno de los primeros problemas fue que los homeosectarios y homeotrolls afirmaban que el estudio fue publicado en Nature, cuando en realidad apareció en la revista Scientific Reports (la versión open access de Nature Research).

Luego comenzaron las sospechas acerca de los métodos y los resultados. Muchas cosas no encajaban, no solo con respecto del mundo físico y natural, si no dentro de los datos mismos del estudio.

La fiestecita homeopática se acabó y la gozadera de los homeosectarios se volvió total confusión.

Deshonestidad sectaria

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Scientific Reports publicó el estudio realizado por Shital Magar et al., un equipo de investigadores de la India (lugar donde más homeosectarios existen) y de Emiratos Árabes Unidos. Se trataba de un estudio realizado en ratas donde, se supone, había probado el preparado homeopático Rhus tox, utilizado popularmente como "alternativa" a los analgésicos y anti-inflamatorios. El equipo de Magar supuestamente evaluó la efectividad del chocho para dolor neuropático, mostrando que el dolor se redujo en un plazo de 14 días entre las ratas de prueba, en comparación con el grupo de control. El artículo se publicó, sin embargo, con una nota editorial donde se asegura que "Springer Nature se mantiene neutral respecto a las reclamaciones jurisdiccionales en mapas publicados y afiliaciones institucionales."

En medio de los festejos, algunos científicos se mostraron especialmente preocupados por el hecho que una revista perteneciente a una de las editoriales científicas más prestigiosas del mundo, estuviera publicando este tipo de chorradas tan sospechosos. Así es tal cual lo plasmaba la nota ya citada de Nature News en octubre del 2018, asegurando que la respuesta que había generado el artículo de Magar y colegas era exagerada, pues se han encontrado varias anomalías y errores, los que a su vez habían sido notificados a los editores de la revista para su revisión y, de ser necesario, retractación del estudio.

El Doctor en Bioquímica y Biología molecular, el italiano Enrico M. Bucci, publicó un análisis del artículo titulado "Preliminary findings on a highly publicized paper on homeopathy" (Hallazgos preliminares en un artículo muy publicitado sobre homeopatía), encontrando errores que le hicieron desconfiar de la conclusión y la publicidad que el estudio estaba recibido.

Según los autores, el Rhus toxicondendron es al menos tan efectivo como la gabapentina, un medicamento para reducir el dolor, empleándolo en modelos animales, en este caso, la rata.

Un estudio que describe la eficacia de la homeopatía en un modelo animal (en el que se espera que el efecto placebo esté ausente) es contradictorio con todo lo que sabemos. Para que sea cierto, se requiere un cambio radical en la forma en que la física, la química y la biología molecular describen el mundo (no solo en medicina). Es cierto que el estudio ha pasado el proceso de revisión por pares y la revista en cuestión solo informa su contenido; pero lo que realmente importa es el consenso científico general, no un único artículo publicado, que a menudo resulta ser inexacto e irrepetible como ya ha sucedido antes.

Aunque el artículo se cita como Shital Magar et al, el autor principal del artículo (en los escritos científicos, el último autor listado en los artículos, por lo general es el principal) fue el farmacólogo Chandragouda Patil, del Instituto R. C. Patel de Educación e Investigación Farmacéutica en Dhule, India.[8]

Las fraudulencias

El punto es que el artículo publicado contiene varias imprecisiones. Por ejemplo, consideremos la Figura 1 del artículo (experimentos in vitro en células), reproducidos a continuación, y en particular los paneles de H a J.

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Además del etiquetado incorrecto del panel H (que debe corresponder a una dilución de 1 X 1012) y que es una reutilización errónea del panel G, puede notarse inmediatamente la duplicación de los paneles I y J (recuadro rojo) , que en cambio corresponden a diferentes concentraciones.

Dirija su atención ahora la Figura 3, que muestra los resultados de algunos experimentos con ratas. Los paneles A y B de la figura en cuestión se reproducen a continuación.

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Los dos paneles deben representar diferentes experimentos en diferentes grupos de ratas, midiendo el tiempo que transcurre entre la aplicación de un estímulo doloroso a la pata de la pobre rata y la retracción de la pata por parte del animal. En particular, el panel A muestra la respuesta después de un estímulo de frío extremo, mientras que el panel B muestra el estímulo después de aplicar un objeto muy caliente. Como se puede ver, cada punto experimental en el cuadro A está casi perfectamente preservado en el gráfico B (busque las líneas coloreadas que unen los puntos experimentales en los dos paneles). En la práctica, los dos gráficos contienen datos numéricos casi todos idénticos, excepto algunos puntos experimentales. Como se trata de experimentos diferentes, con estímulos diametralmente opuestos, esta coincidencia es imposible.

Para los no expertos, vale la pena recordar que estos paneles representan los resultados de un tipo de experimento que los autores hacen para 'contar' las células que liberan ciertas sustancias proinflamatorias después de haber estado expuestas a un compuesto irritante (LPS, panel F ) o agente oxidante (peróxido de hidrógeno / panel K). Cuanto más se coloca la 'montaña roja' a la derecha en los gráficos reproducidos en cada panel, más se han 'activado' las células por el compuesto inflamatorio. Los paneles G, H, I y J representan (según los autores) los resultados después de que las células han sido tratadas no solo con el producto irritante, sino también con la preparación homeopática a diluciones crecientes. Podemos ver que en presencia del producto homeopático, las 'montañas rojas' permanecen a la izquierda, en lugar de moverse a la derecha, a pesar de la presencia del producto irritante.

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Luego, los autores deducen que el producto ultra diluido bloquea la acción de oxidantes e irritantes conocidos (in vitro). ¿De verdad? Echemos un buen vistazo: en primer lugar, el panel H está etiquetado con la misma concentración observada en G y es una duplicación completa.

Probablemente un error; pero hay peores cosas. El panel I da como resultado la copia exacta del panel J, aunque los dos paneles se refieren a diferentes experimentos. Es un ejemplo clásico de duplicación, que inmediatamente lleva a cada investigador serio a dudar de la realidad de lo que está viendo (y a pedir los datos originales). Los casos de duplicación incluyen cualquier cosa, desde errores honestos, debido a percances de descuido en la preparación del trabajo, traspapeleo y hasta casos de fraude real (en los que los autores duplican las imágenes voluntariamente para cubrir el hecho de que no realizaron algunos experimentos). En este caso, se necesita una investigación precisa para establecer cuál es el caso.

Otra fraudulencia

Si nos limitamos solo a las figuras del artículo, entonces 2 de cada 3 tienen problemas de diverso nivel de gravedad. Además, incluso el nuevo análisis numérico de los resultados lleva a resaltar numerosas posibles discrepancias. A esto se suman algunas dudas metodológicas, como las destacadas, por ejemplo, por el profesor farmacólogo Silvio Garattini. Garattini, junto con Vittorio Bertelé, sugieren que centrarse en enfoques como la homeopatía podría desviar importantes recursos de investigación. Por el contrario: si hay posibles alternativas disponibles, se pueden dirigir los recursos para investigar la agenda del paciente. Un enfoque paternalista que prohíbe las visiones del mundo de otras personas solo sirve a aquellos en cuyo interés es que las alternativas no estén disponibles.[9] Según Garattini 'La homeopatía sigue careciendo de evidencia científica, a pesar de la supuesta eficacia respaldada por la investigación publicada en Scientific Reports'.[10]

El caso de homeosectarismo de Chandragouda R. Patil

Además de los problemas descritos, existen otras dudas, que conciernen esta vez a la dirección de correo electrónico utilizada por uno de los autores. En particular Chandragouda R. Patil, quien proporciona la siguiente dirección de correo electrónico: Xplore.remedies@gmail.com.

Después de una comprobación rápida, parece que esta dirección se utiliza en otros trabajos publicados por un autor diferente, a saber, Pritee V. Karwa. La pregunta que queda es: ¿Quién es el verdadero propietario de la dirección de correo electrónico proporcionada? ¿Y por qué corresponde al menos a dos autores diferentes que publicaron diferentes artículos supuestamente científicos?

En última instancia, este trabajo demuestra una sola cosa: que incluso las revistas calificadas, de vez en cuando, son permeables a la mala ciencia. Y es por eso que nadie puede tomar en serio y probar algo tan extraordinario como el funcionamiento de la homeopatía más allá del efecto placebo, antes de haber considerado en detalle los datos presentados y el conjunto completo de documentos disponibles, solicitando la ayuda de expertos o basados ​​en los numerosos y rigurosos metaanálisis disponibles; especialmente si aquellos que publicitan los resultados contenidos en un artículo científico dado, tienen responsabilidades éticas hacia sus lectores y con los ciudadanos que pagan a los científicos y sus experimentos con impuestos. Esta es una responsabilidad que no puede ser descuidada en aras de crear o estimular artificialmente un debate con la técnica de la falsa balanza.

¿Errores honestos?

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Un homeosectario declaró en la página web HomeopatiaSuma, que es defensora a ultranza de la homeopatía y de este pseudoestudio, que en realidad el artículo fue retirado por "presiones de los lobbies anti-homeopatía y las resistencias de una parte de la comunidad científica". Así mismo, sobre las imagenes fraudulentas, también afirma que "los autores respondieron explicando que fue un error no intencionado que se produjo en el proceso de redimensionar la resolución de las figuras y reenviarlas a la revista (algo que la revista había pedido).[11]

Veamos si es un error honesto. Chandragouda R. Patil es también el primer autor de otro artículo sobre el mismo tema (la eficacia del remedio homeopático Rhus toxicodendron) publicado en 2011 en la revista Homeopathy,[12] que recibió al menos 21 citas desde su publicación (datos de Google Scholar). La Figura 1 de este documento, dedicada a la comparación de los efectos del remedio homeopático con el del diclofenaco, se reproduce en el panel de la derecha.

Como lo demuestran las cajas enmarcadas con los mismos colores, los paneles radiográficos han sido reciclados; En los casos de los paneles encuadrados en amarillo, se recortó un solo panel para representar el resultado del tratamiento con Rhus toxicodendron en comparación con el diclofenaco. En los otros casos (recuadros rojos), un panel se ha reutilizado después de cambios en la luminancia y el contraste para mostrar los efectos de dos diluciones diferentes de los remedios homeopáticos.

Vale la pena señalar que la Figura 1 es la única imagen experimental informada en este documento, que se basa en gran medida en tablas y resultados numéricos (imposible de verificar sin acceso a los datos originales). Pero dado que este pseudoestudio fue publicado en la revista Homeopathy, no podemos esperar que tenga un fuerte sistema de revisión por pares que sea honesto.

Otra pregunta interesante se refiere al efecto de los tratamientos con Toxicodendron en el volumen de la inflamación de la pata de las ratas tratadas y resumidas en la Tabla 1 del documento. Según el texto principal: 'En comparación con el grupo de control, hubo menos aumento en los volúmenes de las patas de los animales tratados con Diclofenaco y Rhus tox (Tabla 1)'. Sin embargo, el mismo autor había probado previamente con un protocolo similar las mismas diluciones de Toxicodendron en ratones. Los resultados se publicaron en 2009 en un artículo, que dice lo siguiente: “En el modelo de DTH inducido por SRBC en ratones, el aumento en el volumen de la pata indica la intensidad de DTH. El tratamiento de ratones con Rhus tox provocó un aumento de la respuesta DTH'.[13]

El documento de 2009 incluye también la Figura 2, que muestra el aumento real de los volúmenes de las patas de los ratones después del tratamiento con Toxicodendron, de forma dependiente de la dosis. los autores subrayan esto en las conclusiones del artículo, que incluyen lo siguiente: 'Los efectos de este medicamento en los modelos estudiados fueron dependientes de la concentración y no según los principios homeopáticos que sugieren un aumento de la actividad junto con un aumento de las diluciones'.[14]

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De hecho, todo el artículo de 2009 está dedicado a mostrar la supuesta actividad proinflamatoria y dependiente de la concentración de Toxicodendron en ratones. Esto está en marcado contraste con el documento de 2011 en ratas, que contiene las imágenes defectuosas, en el que se describe que Toxicodendron funciona de acuerdo con los principios homeopáticos (es decir, con una actividad creciente a concentraciones decrecientes) y como antiinflamatorio, a pesar de las diluciones y dosis similares utilizadas en los 2 modelos experimentales.

Incluso sin considerar las imágenes manipuladas en el documento pro-homeopatía sobre ratas publicado en 2011 y discutido aquí, ¿cómo explicar los resultados opuestos publicados dos años antes por el mismo primer autor en un modelo de ratón donde se realizaron experimentos muy similares?

¿Dos "errores honestos" en dos años? ¿Pues cómo trabaja este tal Chandragouda? ¿Con las patas? ¿Qué no puede hacer una simple revisión de los datos y las imágenes? ¿No puede delegar esa tarea a alguien responsable, aunque sea otro homeosectario como él? ¿A qué está jugando Chandragouda? ¿Se entretiene con el "«Juego de Química Mi Alegría»" para luego publicar resultados espurios en revistas para homeosectarios?

Es de notarse que igual que con otros indios (como Jayesh Bellare) Chandragouda quiere darle aire científico a lo que no lo tiene. Quiere encontrar patrones donde no existen. Tal vez creyó que escurrir un artículo barato en una revista científica era fácil y que nadie se daría cuenta.

Fuentes

Artículo basado en el trabajo de Daniel Galarza Santiago, Más malas noticias para los homeópatas;[15] y del científico Enrico M. Bucci, Preliminary findings on a highly publicized paper on homeopathy.[16]

Para mayor información véase también

Referencias y ligas externas

(Nota de la administración) Algunas ligas podrían estar rotas o algunos videos pueden haber sido eliminados.

  1. Shital Magar, Chandragouda R. Patil, et al (Sep, 2018) «Ultra-diluted Toxicodendron pubescens attenuates pro-inflammatory cytokines and ROS- mediated neuropathic pain in rats». Vía: Scientific Reports. Nature Publishing Group, 9: 8641 doi:10.1038/s41598-018-31971-9.
  2. M.C.T. (Sep, 2018) «Supponiamo che la Scienza cambi idea». Vía: La Repubblica. Pág. 54 (guardado en Wayback Machine el 14 de noviembre de 2019). PDF
  3. Este segmento del artículo Rhus Tox (Homeopatía) posee contenido adaptado o reeditado de Wikipedia en español, que porta una licencia Creative Commons.
  4. Concepción C. Peredo (2015) «Rhus toxicodendron, medicamento homeopático para el dolor y la inflamación». Vía: homeopatia.net.
  5. Marcos P. Rocha, Fernanda M. Soares, Lucienne C. Martini & Leoni V. Bonamin (Mar, 2008) «Behavior of rats treated with Rhus toxicodendron 200cH». Vía: International Journal of High Dilution Research. Vol 7; No 22 pp 3-6
  6. Scientific Reports (Jun, 2019) «Retraction Note». Vía: ncbi.nlm.nih.gov. doi:10.1038/s41598-018-31971-9.. PDF en línea
  7. Scientific Reports (Jun, 2019) «Ibid»
  8. Giorgia Guglielmi (Oct, 2018) «Peer-reviewed homeopathy study sparks uproar in Italy». Vía: Nature, Vol 562; pp 173-174 doi:10.1038/d41586-018-06967-0.
  9. Silvio Garattini & Vittorio Bertelé (Ago, 2009) «Homoeopathy: not a matter for drug-regulatory authorities». Vía: The Lancet. Vol 374, Issue 9701, pp 1578-1580. doi:10.1016/S0140-6736(09)61291-5.
  10. ANSA (Sep, 2018) «Garattini, "omeopatia resta senza evidenze scientifiche"». Vía: federfarma.it.
  11. Gualberto Díaz (Jun, 2019) «Doble moral al juzgar los estudios de investigación sobre homeopatía». Vía: homeopatiasuma.com.
  12. Patil, C. R., Rambhade, A. D., Jadhav, R. B., Patil, K. R., Dubey, V. K., Sonara, B. M., & Toshniwal, S. S. (2011) «Modulation of arthritis in rats by Toxicodendron pubescens and its homeopathic dilutions». Vía: Homeopathy. 100(03): 131-137 doi:10.1016/j.homp.2011.01.001.
  13. Patil, C. R., Salunkhe, P. S., Gaushal, M. H., Gadekar, A. R., Agrawal, A. M., & Surana, S. J. (2009) «Immunomodulatory activity of Toxicodendron pubescens in experimental models». Vía: Homeopathy. 98(3), 154–159 doi:10.1016/j.homp.2009.02.011.
  14. Patil, C. R., Salunkhe, P. S., Gaushal, M. H., Gadekar, A. R., Agrawal, A. M., & Surana, S. J. (2009) «Ibid». Vía: Homeopathy.}}
  15. Daniel Galarza Santiago (Jun, 2019) «Más malas noticias para los homeópatas». Vía: El Escéptico de Jalisco.
  16. Enrico M. Bucci (Oct, 2018) «Preliminary findings on a highly publicized paper on homeopathy». Vía: resis-srl.com.