Massimiliano Mecozzi

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Massimiliano Mecozzi
Información Biográfica
País Italia.png
Italia
Información Personal
Ocupación Pseudoterapias
Afiliación
Acusación
Implicado en la muerte de Francesco Bonifazi

Massimiliano Mecozzi, es un médico homeosectario italiano que es acusado de participar en la muerte del pequeño Francesco Bonifazi, de 7 años, al tratarle una otitis infecciosa con la pseudoterapia de la Homeopatía en vez de con los antibióticos que pudieron haberle salvado la vida.

Antecedentes

Los padres de Francesco, Maristella Olivieri y Marco Bonifazi (ambos comerciantes), creían firmemente en el poder curativo de la homeopatía, por lo que decidieron dejar de dar antibióticos a su hijo cuando cumplió los tres años. En aquel momento, Mecozzi, se convirtió en el "profesional" de la salud para la familia, y era él quien recomendaba los productos homeopáticos a los padres para supuestamente "curar" las diversas afecciones que padecían sus hijos.

Cuando el niño Francesco enfermó, Mecozzi lo visitó en dos ocasiones, aconsejando a los padres una terapia basada en preparaciones homeopáticas. El propio Mecozzi, según reconoció la familia, les habría dicho que “o recurrían a la pediatría o recurrían a él” y que si lo llevaban al hospital le recetarían paracetamol y terminaría por quedarse sordo.

Dado que la homeopatía es un tratamiento inútil, Francesco empeoró, se estaba debilitando, con fiebre que iba y venía. Hasta la noche del 23 de mayo, cuando perdió el conocimiento: en ese momento, su padre y su madre lo llevaron al hospital de Urbino, donde una tomografía computarizada reveló un daño cerebral grave. Los trabajadores de salud ordenaron el traslado a la Unidad Pediátrica 'Salesi', donde, a las 4 de la mañana del 24 de mayo, se intentó una operación quirúrgica para extirpar el absceso cerebral. También comenzó una terapia antibiótica de choque, pero la condición clínica del pequeño no dejó ninguna esperanza. 'Estado comatoso grave' eran las palabras del boletín médico publicado por Alfredo Cordoni, director médico de los Hospitales Unidos.

Francesco murió el sábado 27 de mayo de 2017 tras 15 días de calvario. Tenía 7 años de edad. Al morir el niño, su abuelo materno presentó una denuncia.

Los documentos de investigación fueron transmitidos por la fiscalía de Ancona a la fiscalía de Urbino.

El charlatán y sectario Mecozzi

Mecozzi tuvo una trayectoria profesional muy extraña. Se licenció en Medicina en Roma en 1996 a los casi 34 años y se trasladó a Pesaro, donde comenzó a trabajar como médico. Poco después, sin embargo, Mecozzi se adhirió a la asociación Roveto Ardente (Zarza Ardiente), que según algunos periódicos es una secta real que fue fundada por Giovanna Giovannelli y su esposo Piero Santini. Giovannelli, el alma de la asociación, afirmó haber sido curada de una "soldadura de las vértebras" que incluso le impidió caminar después de que su esposo, al regresar de una reunión de oración, le había dado una bendición.

Mecozzi se suma a este grupo dado que entre los preceptos de la secta está la idea de que las enfermedades son causadas por una maldición y que se pueden curar con la imposición de manos.

La Zarza Ardiente

Al principio, todo se resuelve en una fijación religiosa que lleva al médico devoto a repartir rosarios a su familia, hasta 150 Avemarías al día. Aunque se ha demostrado que no hay eficacia terapéutica de la oración, ciertamente cien Avemarías nunca han lastimado a nadie. Los adeptos de la Zarza Ardiente esperan el inminente Apocalipsis y mientras tanto acaban en los periódicos porque celebran bodas donde todos -cónyuges e invitados- van vestidos como el Rey Arturo, Ginebra, Lancelot y los caballeros de la Mesa Redonda.

Giovannelli enseña religión y se distingue por hacer que sus alumnos escuchen las oraciones del padre Corrado Balducci, un sacerdote bastante original, que dice demostrar que el diablo se esconde en la música rock, explicando los misterios de las grabaciones ocultas en los discos de los Beatles y Led Zeppelin cuando se reproducen al revés. Por supuesto, de vez en cuando hay problemas en los que Mecozzi entra rápidamente: el hijo de dos seguidores tuvo un accidente de coche, el niño es sometido a una cirugía delicada que requiere una transfusión. Mecozzi, junto con Giovannelli, hace todo lo posible para convencer a los padres de la inutilidad de la transfusión, asegurándoles que el niño mejorará por sí solo. Afortunadamente, hubo otros médicos en el grupo que evitarón la posible tragedia.

Las cosas cambian de repente en 2005, cuando Giovanna Giovannelli muere de un tumor: según las teorías de la Zarza Ardiente, esta es la señal inequívoca de que en 2008 mundo terminará. Los seguidores compran una casa de hotel en Lourdes para esperar el Apocalipsis en el lugar más adecuado y esperar el gran momento.

El hecho es que el fin del mundo no llegó, por lo que todos los miembros de la Zarza Ardiente deben repensar sus vidas a la luz de este acontecimiento inesperado. Mecozzi, que mientras tanto se había dado de baja del Colegio de Médicos, imaginando lo inútil de su profesión -y más en general de los títulos profesionales- después del fin del mundo, debe reajustarse a una vida más normal y lo hace a partir de cero: encuentra trabajo como empleado de almacén en una tienda departamental que vende ferretería, en Pesaro. Pero luego prevalece la vieja pasión; vuelve a entrar en la Orden y abre un consultorio médico, donde practica la medicina homeopática.[1]

La debacle

La Justicia decidió también investigar a los padres del pequeño Francesco por homicidio involuntario.[2] Tanto Maristella Olivieri como Marco Bonifazi fueron condenados el 6 de junio de 2019 a tres meses por homicidio involuntario, porque - dijeron los jueces en los motivos de la sentencia - 'no ejercieron la obligación de protección a su hijo'.[3] La sentencia fue decidida por la magistrada Paola Moscaroli confirmando los tres meses solicitados también por el fiscal Daniele Paci.[4]

La elección de los padres de Francesco de confiar en Mecozzi se definió por los magistrados como 'inadecuada e imprudente', sobre todo porque vieron en este homeosectario 'la única figura de referencia a pesar de la rigidez del profesional en el enfoque del uso de la vacunación y las terapias con antibióticos'.

En esencia, Marco Bonifazi y Maristella Olivieri no habrían tenido las herramientas para predecir la tragedia o para creer que tendrían que recurrir a otros profesionales. Los fiscales insistieron en este último punto: "Mecozzi debe responder a la acusación de homicidio culposo". El juicio contra él comenzaría el 24 de septiembre de 2019.[5]

El Colegio Oficial de Médicos de Italia suspendió a Mecozzi durante seis meses. Su abogado afirmó que el homeosectario "tiene la convicción de haber actuado siempre bien" y que seguirá ejerciendo con el mismo método en el futuro.[6]

Para el charlatán Mecozzi el juez decidió sentar una acusación y el juicio para él se abriría el 24 de septiembre de 2019. Mecozzi no fue a la corte donde se dio sentencia a los padres del niño, solo a su abogado.

noframe

La audiencia de Mecozzi se aplazó hasta el 14 de enero de 2020. La Unión Nacional de Consumidores empleará en este proceso a expertos de renombre nacional, el Prof. Roberto Burioni, a la vanguardia en temas de vacunas y homeopatía, el Prof. Matteo Bassetti, el Prof. Pellegrino Conte y el Dr. Salvo Di Grazia, todos los miembros de la Asociación 'Pacto Transversal para la Ciencia', que ve entre sus fundadores además de Burioni, también el Prof. Guido Silvestri, a Andrea Cossarizza y a Pierluigi Lopalco: el objetivo es la afirmación de la ciencia, a diferencia de las ideas de las medicinas alternativas que continúan atrayendo a muchas personas.

Lo único bueno que se puede extraer de esta tragedia es que los padres del niño dieron su consentimiento para la extracción de los órganos de Francesco para ser donados.[7]

Referencias y ligas externas

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