María Elena Álvarez-Buylla

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Científicos deshonestosFraude

María Elena Álvarez-Buylla[1]
Nombre Real María Elena Álvarez-Buylla Roces
Nacionalidad
México
Especialidad Biología
Fraudes Ataque a científicos mexicanos
Repercusiones Despido de científicos mexicanos
Consecuencias Disminución de la Ciencia en México

María Elena Álvarez-Buylla, colocada en el puesto de directora general del Consejo Nacional de Ciencias y Tecnología (Conacyt) de México, es bióloga y es considerada una anticiencia. Ha mostrado desprecio por los transgénicos y otros quehaceres científicos. La han llamado la Lysenko mexicana (por el charlatán Trofim Lysenko, quien tuvo control absoluto de la Agricultura y la Biología soviéticas y que llevó a la práctica las teorías más delirantes imaginables, impidiendo el desarrollo de la Biología en la Unión Soviética durante más de medio siglo).

Antecedentes

El gobierno del presidente Andrés M. López Obrador (AMLO), se ha distinguido por sus supercherías (infame fue el episodio de las "estampitas" contra el Covid-19), su desprecio hacia el conocimiento científico, su ignorancia sobre asuntos científicos de salud, la aversión por las instituciones, su desconfianza y aversión por las disciplinas académicas y los avances tecnológicos, además de antipatía contra expertos y especialistas.

Álvarez-Buylla es hija del científico Ramón Álvarez-Buylla, cofundador de Departamento de Fisiología de CINVESTAV, y de Elena Roces, investigadora del Centro Universitario de Investigaciones Biomédicas de la Universidad de Colima. Su hermano, Arturo Álvarez-Buylla, es neurobiólogo ganador del Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica en 2011.

Álvarez-Buylla se especializa en botánica, ecología evolutiva y biología del desarrollo mexicano. Recibió el precio Nacional de Ciencias y Artes en 2017.

Mal activismo

También es conocida por su activismo socio-ambiental sobre el tema de las variedades nativas de maíz y por su oposición a los cultivos transgénicos. Álvarez-Buylla publicó que el maíz méxicano se había contaminado con maíz transgénico, algo que nadie pudo demostrar. Todo fue a raíz de un estudio fraudulento del francés Gilles-Éric Séralini (septiembre de 2012), que relacionaba el consumo de maíz transgénico con la formación de tumores en ratas.[2] La cosa es que al año siguiente la revista Food and Chemical Toxicology, que publicó el trabajo, exigió su retirada.[3]

Al final, el principal autor del estudio: Gilles-Éric Séralini resultó ser, al igual que Álvarez-Buylla, un activista antitransgénicos. De acuerdo con Pere Puigdomènech, presidente del Comité de Ética del CSIC: "Es la manera de Seralini de salir en la prensa. Después no se confirmarán los resultados, pero ya le habrán invitado a dar charlas en muchos sitios".[4]

Según Álvarez-Buylla los transgénicos son diferentes de sus similares silvestres. Dice que hay evidencias de que la soya transgénica es nutricionalmente distinta y añade que la mayoría se rocía con grandes cantidades de glifosato –un agrotóxico– que penetra en las células y es nocivo para la salud. Sin faltar las conspiranoias, la mujer agrega que la gente que come transgénicos son sujetos de un experimento global sin controles y sin consentimiento, el experimento de una tecnología incipiente y a la vez obsoleta que, por razones científicas, tendría que ser suspendida.[5]

Sin embargo, Álvarez-Buylla no muestra ni una evidencia científica, ni una sola fuente donde se demuestre que las personas han sido intoxicadas por glifosfato por comer transgénicos. De hecho se sabe que el glifosfato es menos tóxico que la cafeína, de ahí su éxito por encima del Paraquat, del que los organismos transgénicas son intolerantes.

También Álvarez-Buylla afirma que el glifosato está probado que es un teratógeno (que produce malformaciones en el feto) y es posiblemente cancerígeno. Gente como ella citan el articulo de Alejandra Paganelli Glyphosate-based herbicides produce teratogenic effects on vertebrates by impairing retinoic acid signaling[6], un estudio que no aporta nada al debate sobre el glifosato. Si inyectas glifosato en un embrión se producen severas malformaciones, eso está claro, pero conviene tener en cuenta que el embrión es un sistema muy delicado y cualquier sustancia extraña que inyectes va a tener efectos perjudiciales. Inyectar agua en el embrión produce un choque hipotónico que puede resultar fatal y a pesar de eso las personas siguen bebiendo agua todos los días. Es como financiar un estudio para ver si lanzándote de un sexto piso te mueres. De hecho, ninguna autoridad con competencia sobre fitosanitarios tuvo en cuenta este estudio para cambiar las normas sobre uso de glifosato ¿por qué? Las condiciones experimentales no tienen nada que ver con el uso en campo o una posible exposición accidental (nadie en su sano juicio se inyecta glifosato).[7]

Otras controversias

Fue nombrada directora general del Conacyt, máximo organismo en materia científica y tecnológica en 2018 y su trabajo al frente del consejo ha sido objeto de controversias.

En 2019, un grupo de estudiantes de doctorado que realizaban sus estudios en el extranjero (becados por el Conacyt), dejaron de recibir el apoyo financiero injustificadamente y sin ningún tipo de notificación.

Así mismo, el 21 de septiembre de 2020, el Conacyt hizo reformas te terminaron con la eliminación de la biotecnología como una de las áreas que integran las comisiones dictaminadoras del consejo.[8]

Lysenkoista

Gabriel Quadri, ecologista liberal e investigador mexicano, escribiendo para El Econimista ha comparado a AMLO y a Álvarez-Buylla con Iósif Stalin y Trofim Lysenko. Lysenko rechazaba a la ciencia académica moderna sobre genética y biología evolutiva, y trataba de suplantarla con una falsa ciencia popular. Negaba la evolución por selección natural y promovía la “herencia de los caracteres adquiridos””. Stalin hizo a Lysenko director de la Academia de Ciencias Agrícolas de la URSS, y fue desde esa posición que este charlatán mandó encarcelar, inclusive matar, a verdaderos científicos. No fue hasta la era de Nikita Jrushchov que la ciencia soviética pudo sacudirse las idioteces de Lysenko.

AMLO y Álvarez Buylla tratan de ejercer –como lo hizo Lysenko– un control estalinista, dogmático, ideologizado e irracional de la ciencia. Han hecho purgas de directores, llevaron a cabo maniobras para despedir rectores de universidades públicas no afines; fustiga lo que denomina “ciencia neoliberal” moderna; impone recortes presupuestales incapacitantes; desaparece la biotecnología del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) y la sustituye por obscurantismo retrógrado y supercherías; agrede a la comunidad científica, la divide y polariza; trata de confiscar recursos obtenidos por los CPI; cancela becas a estudiantes de posgrado en el extranjero; bloquea proyectos de desarrollo científico y tecnológico con empresas privadas; expulsa del SNI a las universidades privadas; y trata de conculcar patentes y propiedad intelectual que no le corresponden. Además, ignora que la ciencia y la tecnología modernas son llaves de innovación, cambio institucional, productividad, competitividad, crecimiento y desarrollo económico. Más aún: el gobierno de AMLO ha destruido y saqueado fideicomisos de ciencia y tecnología que daban viabilidad a proyectos científicos de mediano y largo plazos. Tambié han cancelado convocatorias, hecho publicación a destiempo, retraso en los resultados, y cambio de normativas y su aplicación retroactiva.[9]

Renuncia a la Academia Mexicana de Cienciaa (AMC)

En su cuenta de X (anteriormente Twitter), Álvarez-Buylla publica un documento en el que expresa su renuncia a la AMC, el 29 de febrero de 2024, por considerar a esta organización científica adversaria.

Referencias y ligas externas

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  1. José Hernández (2019) Dibujo original de José Hernández.
  2. Gilles-EricSéralini, et al (Nov, 2012) «Long term toxicity of a Roundup herbicide and a Roundup-tolerant genetically modified maize - Retracted». Vía: sciencedirect.com. doi:10.1016/j.fct.2012.08.005.
  3. Manuel Ansede (Sep, 2013) «La revista que publicó el estudio que vinculaba transgénicos y cáncer exige su retirada». Vía: esmateria.com.
  4. Manuel Ansede (Sep, 2012) «Los expertos rebaten el estudio que vincula transgénicos con tumores galopantes». Vía: esmateria.com.
  5. J. M. Mulet (May, 2014) «Argumentos antitransgénicos: Miente Álvarez-Buylla, que algo queda.». Vía: naukas.com.
  6. Alejandra Paganelli , et al (2010) «Glyphosate-based herbicides produce teratogenic effects on vertebrates by impairing retinoic acid signaling». doi:10.1021/tx1001749..
  7. JM Mulet (Mar, 2011) «El glifosato NO produce malformaciones. Confirmado científicamente». Vía: losproductosnaturales.com.
  8. Milenio Digital Staff (May, 2021) «María Elena Álvarez-Buylla, de defensora del maíz a directora del Conacyt; esto gana». Vía: milenio.com.
  9. Gabriel Quadri (Sep, 2021) «La destrucción de la ciencia mexicana». Vía: eleconomista.com.mx.