Immanuel Pfeiffer

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Immanuel Pfeiffer
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Dinamarca
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Ocupación

Médico

El Dr. Immanuel Pfeiffer fue un médico inmigrante danés y antivacunacionista que se expuso al virus de la viruela tras aceptar un reto para probar su teoría de que las personas sanas no sucumben a la enfermedad.

Historia

En la ciudad de Boston se produjo una importante controversia sobre el tema a raíz del brote de una epidemia de viruela el año 1901. Las autoridades sanitarias de la ciudad recomendaban la vacunación de los niños y la revacunación de los adultos que habían recibido la vacuna en la infancia. En el otoño de 1901, la Junta de Salud de Boston tomó medidas para controlar la epidemia de viruela. El Dr. Samuel Holmes Durgin, miembro de la facultad de la Facultad de Medicina de Harvard, fue presidente del consejo.

Pfeiffer, que había alcanzado un cierto prestigio profesional, lideraba la oposición a la vacunación y la proclamaba desde la prensa. De hecho, ni él ni sus familiares más cercanos se vacunaron. Esta polémica, como todas las que afectan a las vacunas tuvo importantes consecuencias negativas sobre las coberturas vacunales, ya que el brote tardaba más de lo habitual en controlarse.

En noviembre de 1901, El Dr. Durgin planteó un desafío extraordinario: Si hay entre los adultos y líderes de los antivacunacionistas cualquier persona que quisiera una oportunidad de mostrar a la gente su sinceridad en lo que profesan, haré arreglos para que esa creencia pueda ser puesta a prueba y se aclarará el efecto de tal exhibición de fe, por exposición a la viruela sin vacunación.

En enero de 1902, el Dr. Pfeiffer solicitó que se le permitiera visitar un hospital donde se trataba a la mayoría de los enfermos, supuestamente para estudiar la enfermedad, sin someterse a la vacunación. Pfeiffer, abogaba por el ayuno y el hipnotismo, y era al mismo tiempo presidente de la American Psychic Society. Vehemente crítico de la Junta de Salud, aparentemente pensó que las personas en buen estado de salud no corrían riesgo de contraer la viruela, una creencia que no era representativa de las opiniones expresadas por quienes se oponían a la vacunación. El proyecto de ley Pfeiffer, que hubiera requerido "obtener el consentimiento para inyectar cualquier sustancia venenosa en el cuerpo de cualquier persona", fue uno de los proyectos de ley antivacunación rechazados en febrero de 1902.

Pfeiffer, de 60 años, no había sido vacunado desde la infancia. En un acto sin precedentes, Durgin levantó el requisito estricto de vacunación reciente y exitosa para todos los trabajadores de salud que ingresan al hospital de atención a la viruela Gallop's Island para que así, el Dr. Pfeiffer pudiera tener acceso a las instalaciones. Pfeiffer visitó el hospital el 23 de enero de 1902, y fue escoltado por entre más de 100 pacientes con viruela por el médico a cargo, el Dr. Paul Carson, quien supuestamente sugirió que oliera el aroma del aliento de un paciente.

Los oficiales de salud observaron subrepticiamente a Pfeiffer después de la visita, y el 8 de febrero de 1902, se descubrió que el buen doctor estaba gravemente enfermo en su casa de Bedford. Al día siguiente, los titulares de los periódicos declaraban: "Pfeiffer tiene viruela. Antivacunacionista podría no sobrevivir". Los médicos de la Junta de Salud inicialmente predijeron que Pfeiffer moriría pero, aunque tuvo complicaciones serias, pudo sobrevivir.

Poco después, el Dr. Durgin dio a conocer el hecho de que no se había producido ni un solo caso de viruela entre los médicos recientemente vacunados que habían visitado el hospital. La prensa reconoció su triunfo: "El presidente Durgin termina sonriendo". Un editorial afirmó: "Es una lección saludable para los antivacunacionistas, y está destinada a vivir en los anales de la medicina preventiva".

Este hecho tuvo una amplia difusión en la prensa local y la opinión de la población cambió radicalmente. Esto hizo aumentar la cobertura vacunal de manera espectacular y permitió que el brote de la enfermedad fuera controlada en poco tiempo.

A pesar de todo, el buen médico siguió apoyando el antivacunacionismo.