Hipatia

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Víctimas de la religión
Hipatia de Alejandría
Nombre real
Υπατία
Religión ofensora
Autor (es)
Turbamulta cristiana
Causa
Posiblemente estar en contra de abusos religiosos.
Fecha
8 de marzo de 415
Cómo
Estatus
Fallecida

Hipatia fue una filósofa y maestra neoplatónica griega, natural de Egipto,​ que estudió lógica y ciencias exactas por lo que se convirtió en una destacada matemática y astrónoma. Fue miembro y cabeza de la Escuela neoplatónica de Alejandría a inicios del siglo V. Dado que nació en Alejandría, en 355 ó 370 EC, se le conoce también como Hipatia de Alejandría.

Antecedentes

Seguidora de Plotino, cultivó los estudios lógicos y las ciencias exactas. Educó a ciertos aristócratas cristianos y paganos que ocuparon altos cargos, entre los que sobresalen el obispo Sinesio de Cirene —con quien mantuvo correspondencia escrita—, Hesiquio de Alejandría y Orestes, prefecto de Egipto en el momento de su muerte.

Hipatia es la primera mujer matemática de la que se tiene conocimiento razonablemente seguro y detallado. Se cree que, aunque es símbolo feminista, en realidad se casó con otro filósofo, pero permaneció virgen, y llevó una vida ascética.

Logros científicos

  1. Escribió sobre geometría, álgebra y astronomía.
  2. Hizo mejoras en el diseño de los astrolabios, antiguos instrumentos astronómicos que permite determinar la posición y altura de las estrellas sobre el cielo.
  3. Creó tablas astronómicas a manera de revisión de las del astrónomo Claudio Tolomeo.
  4. Inventó un densímetro, también llamado areómetro, que es un instrumento de medición que sirve para determinar la densidad relativa de los líquidos sin necesidad de calcular antes su masa y volumen.

Por todo lo anterior, está considerada como una pionera en la Historia de las mujeres en la Ciencia.

Hubo tiempo en que Cirilo de Alejandría, un eclesiástico romano natural de Egipto, tuvo problemas con Orestes, prefecto imperial de Alejandría, debido a que el primero, en 414, instigó una serie de motines antijudíos y expropió casi todas las sinagogas de la capital egipcia para convertirlas en iglesias cristianas. El Patriarca desterró a los judíos de Alejandría involucrados en los disturbios, incluidos mujeres y niños, privados de su hacienda y de alimentación, en un número de, presuntamente, cien mil o incluso de doscientos mil. El prefecto Orestes levantó una queja ante Teodosio II (a la sazón, el emperador) por estos actos. Una horda de 500 monjes del desierto de Nitria partió hacia Alejandría para proteger al Cirilo. Al ver que el Orestes estaba en un carro, los monjes se abalanzaron sobre él y uno de ellos, llamado Amonio, hirió de un golpe en la cabeza al Prefecto. Amonio fue apresado, torturado y ejecutado. Cirilo declaró al atacante un mártir con honores.​

Asesinato

Empezó a correr entre los cristianos de Alejandría el rumor de que la causante de la discordia entre Cirilo y Orestes fue Hipatia, quien era amiga y consejera de su ex alumno y, presumiblemente, opuesta a los abusos del poder religioso. En plena Cuaresma, un grupo de fanáticos dirigidos por un lector de nombre Pedro se abalanzó sobre la filósofa mientras regresaba en carruaje a su casa, la golpearon y la arrastraron por toda la ciudad hasta llegar al Cesáreo, templo convertido en catedral de Alejandría. Allí, tras desnudarla, la lapidaron y descuartizaron. Sus restos fueron paseados en triunfo por la ciudad hasta llegar a un lugar denominado el 'Cinareo' (quizá un crematorio), donde los incineraron.​ Aunque sigue sin estar claro si su edad era de 45 o de 60 años, dependiendo de la fecha considerada de su nacimiento.

Juan Malalas, el historiador bizantino del siglo VI, creyó equivocadamente que Hipatia fue quemada viva, pero admitió la culpabilidad de Cirilo en el acto, pero también declaró que esta culpa debía ser compartida por los habitantes de Alejandría, que tenían su propia naturaleza violenta y que estaban «acostumbrados a toda licencia».

Durante siglos se ha acusado a Cirilo de ser el principal responsable de la muerte de la científica Hipatia. Sócrates de Constantinopla, un historiador griego de la iglesia cristiana, declaró que tal asesinato fue causa de oprobio para Cirilo y la iglesia de Alejandría, lo que sugiere una implicación del patriarca y su entorno en los hechos. Ahora bien, Juan de Nikiû, obispo copto del siglo VII, confirmó los hechos y justifica la muerte de Hipatia, afirmando que la mujer era una bruja peligrosa, aunque no existe ningún escrito de la época de Hipatia que justifique tal acusación. El propio Cirilo reprochó a los alejandrinos su carácter levantisco y pendenciero en su homilía pascual del año 419.

Participación o no de Cirilo

Sobre la motivación que Cirilo podría haber tenido para ordenar o inducir la muerte de la filósofa, los historiadores han concluido la confluencia de al menos cinco móviles:

  1. La propia intolerancia del obispo hacia el paganismo y el neoplatonismo.
  2. La amistad e influencia de la filósofa sobre el prefecto imperial Orestes y las clases altas de Alejandría.
  3. Los deseos de vengar la muerte del monje Amonio, ordenada por Orestes, especulando que sucedió por consejo de su ex maestra.
  4. La hostilidad de Hipatia hacia Teófilo y su sobrino por la destrucción del Serapeo y el saqueo de su biblioteca en 391, que posiblemente la llevara a azuzar el enfrentamiento entre el prefecto imperial y el patriarca.
  5. El deseo de lanzar una seria advertencia a Orestes, mediante la muerte de alguien tan cercano como era Hipatia.

Se ha argumentado que resulta poco verosímil que un político tan avezado como Cirilo llevara a cabo una acción tan contraproducente y que se demostró perniciosa para los intereses del poderoso patriarcado alejandrino. Christopher Haas, de la Universidad Johns Hopkins, concluye que, con las fuentes de las que actualmente disponemos, «jamás sabremos si el propio Cirilo orquestó el ataque, o si, al igual que en la agresión contra Orestes, ciertos partidarios se decidieron unilateralmente a luchar en favor del patriarcado». Sin embargo, Maria Celina Dzielska, historiadora polaca y biógrafa de Hipatia declara que, incluso si el crimen sucedió sin que Cirilo lo supiera, debe ser considerado responsable en gran medida, por ser el instigador de la campaña contra la filósofa, como medio de combatir al prefecto imperial y su facción política, contraria a los excesos del Patriarcado.

Nuevas investigaciones apuntan a que la muerte de Hipatia se debió al cumulo de tensiones políticas que se vivían en Alejandría por la caída del Imperio Romano y no a que fuera o no contraria al cristianismo.

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