Fantasma

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Un fantasma (del griego φάντασμα, "aparición"), en el folclor de muchas culturas, es un supuesto espíritu o alma desencarnada de seres que una vez estuvieron vivos (o incluso, más raramente, que aún están vivos o en transición entre la vida y la muerte) que se manifiestan de forma perceptible (por ejemplo, tomando una apariencia visible, produciendo sonidos o aromas o desplazando objetos —poltergeist—), principalmente en lugares que frecuentaban en vida, o en asociación con sus personas cercanas.

Un fantasma puede ser un animal, y existen muchos relatos de este tipo.

La pseudociencia que "estudia" estos fenómenos es la parapsicología.

Una cosa curiosa en este asunto de la creencia en fantasmas es que las personas que admiten creer en estas entidades, también creen en la posibilidad de comunicación entre los muertos y los vivos. Del mismo modo, estas personas piensan que los fantasmas son presencias benignas y reconfortantes.

Fantasma apareciéndose a Atenodoro.

Algunos parapsicólogos se deleitan en hacer clasificaciones sobre estos eventos. Distinguen entre fantasmas, apariciones, espantos, espíritus, etc. Sin embargo, otros más declaran que estas diferenciaciones no son necesarias ya que suelen ser confusas.

Muchos relatos de fantasmas son clásicos, como el de la "Llorona", en México. Pero otras leyendas de fantasmas no son sino variaciones del mismo tema, como el fantasma que pide "aventón" en los caminos. Este tipo de relato se encuentra en diversidad de países.

Antecedentes

El tema de los fantasmas es muy vasto y personas en todos los períodos de la historia han creído de una u otra forma que los espíritus de los muertos pueden aparecerse ya sea para asustar, vengarse, dar consejo, profetizar, o incluso, pedir que se le ayude a terminar un asunto pendiente.

El fantasma tradicional, el de las "cadenas y lamentos", se remonta al menos al tiempo de los romanos. Ya Atenodoro cananita, un filósofo estoico (74 AEC.), tenía un relato de fantasmas. En tiempos moderno, los fantasmas ya no arrastran cadenas ni grilletes como en el cuento de Charles Dickens Canción de Navidad (A Christmas Carol (1873)).

Fantasmas en la Biblia

La Biblia tiene un relato acerca de un fantasma. En el libro 1 de Samuel se menciona al rey Saúl consultando a una médium para que invoque al espíritu de Samuel para pedirle consejo. Aunque las cosas no salen como lo tenía planeado. Samuel le profetizó que perdería, no solo la guerra, sino también a sus hijos.[1] Parece ser que la actitud de los hebreos hacia los fantasmas era más de sospecha que de escepticismo. Cualquiera que tuviera tratos con fantasmas o espíritus estaba, de alguna forma, realizando un acto antinatural o en contra de Dios, por lo que era mejor no correr el riesgo de sufrir.

Apariciones de crisis

Las "apariciones de crisis" son fenómenos fantasmales donde la imagen de una persona que está a punto de morir, o en la transición de vivo a muerto, se aparece a alguna otra persona (familiar o amigo) que se encuentra a gran distancia. Queda la pregunta ¿es tal aparición en verdad un fantasma según la definición clásica? Según los parapsicólogos, no; pero cualquier persona que haya presenciado un evento de este tipo, no dudaría en afirmar que "vio un fantasma".

Lord Halifax

Lord Halifax

El británico Lord Halifax, cuyo nombre y título completo era Charles Lindley Wood, segundo visconde de Halifax (1839–1934), fue un coleccionistas de historias fantasmales y los relatos los escribió en un libro, el Libro de Fantasmas de Lord Halifax[2] ("Lord Halifax's Complete Ghost Book", 1936).[3]

Explicación y datos

El número de personas que creen en fantasmas es significativo. En los Estados Unidos, el 42 por ciento de la población adulta cree que los fantasmas son reales.[4] En Gran Bretaña, el 40 por ciento de los adultos creen que las casas pueden contener fantasmas.[5] Un estudio encontró que las mujeres (20 por ciento) son más propensas a decir que tuvieron una experiencia con un fantasma que los hombres (16 por ciento). Y una persona con título universitario es significativamente menos propensa a reportar tal encuentro fantasma que alguien con una educación secundaria o menor (13 por ciento contra 21 por ciento).[6] Estas estadísticas podrían ser mucho mayores, por supuesto, si la definición de "fantasma" no fuera dejada a la percepción individual de los sujetos que participaron en la encuesta. Por ejemplo, millones de cristianos, musulmanes e hindúes creen que algo que se llama el alma abandona el cuerpo tras la muerte. Dado que las definiciones son tan flojas, un alma podría pensarse que es la misma cosa que un fantasma. Si es así, eso sería aumentar el número de creyentes en fantasmas dramáticamente. Además, para confundir el verdadero número de creyentes de los fantasmas es la renuencia de algunas personas religiosas a admitir que creen en fantasmas cuando en verdad sí lo hacen. Algunas personas religiosas creen que los fantasmas, o la astrología, por decir algo no relacionado con eventos fantasmagóricos, son cosas "del diablo" y que son fuerzas peligrosas con las que uno no debe asociarse. Así que al confundir "creer en" por "seguir" o "participar en" prefieren declarar que no cree en esas cosas cuando en realidad sí creen.

La creencia de fantasmas es muy común. En el Caribe, por ejemplo, es común que los profesionales de alto nivel, como médicos, abogados y contadores crean en los fantasmas, o "duppies" como se les llama allí. La pregunta importante es, ¿por qué? ¿Por qué tantas personas todavía creen en los fantasmas?

Los antropólogos sugieren la posibilidad de que los sueños de los pueblos prehistóricos y antiguos pueden haber sido el catalizador para la creencia en fantasmas, así como las nociones más complejas de una vida después de la muerte, dioses y la religión. Nunca podríamos saberlo a ciencia cierta, pero es fácil imaginar lo grande que la impresión de un sueño vívido de un amigo muerto o miembro de la familia puede hacerle a la psique de una persona en tiempos de la prehistoria que no sabe que los sueños son un proceso natural del cerebro. ¿Qué pasaría si usted es parte de un pequeño grupo de caza hace veinte mil años? La persona que más ama muere, pero un tiempo más tarde esa persona le "visita" en un sueño y le habla. Imagine el impacto de gran alcance de una experiencia de ese tipo. Usted fácilmente podría concluir que esa persona amada todavía está viva, de alguna manera, en algún lugar. Es probable que la creencia en fantasmas pudiera haber comenzado de esa manera. Sería entonces reforzada culturalmente mediante la enseñanza, como si de un hecho se tratara, a los niños, generación tras generación.

Quizás el defecto más común con las afirmaciones acerca de ver, oír, o sentir fantasmas es que un encuentro con algo que no puede ser identificado significa que es sólo eso: algo no identificado. Este es el mismo error que estropea tantas afirmaciones sobre OVNIs. No es sensato ver algo raro en el cielo y concluir que tiene que ser una nave extraterrestre sólo porque no se es capaz de identificarlo. Esto no es diferente con los encuentros fantasmales. Si usted ve, escucha, o siente algo extraño en su dormitorio o en un cementerio en una medianoche con niebla, no es justificable saltar a la extraordinaria conclusión de que debe ser un ente sobrenatural. Tal vez sea algo inusual, pero todavía natural. Tal vez hay una explicación difícil de alcanzar, pero simple, como un mapache que pasa por entre la maleza o la luz reflejada de una botella. O, en la noche los ojos brillantes de las arañas. Ahora, si lo que ve es al pirata Barbanegra o a Lizzie Borden flotando de forma clara y con gran detalle, eso es diferente. Sin embargo, existen posibles explicaciones naturales para estos encuentros también.

Búsqueda visiones

El propósito principal de una búsqueda de visiones, según algunas culturas, es facilitar la visita de su "guía espiritual", por lo general en forma de un animal que transmitiría algún tipo de sabiduría o proporcionar una guía y sugerir un propósito para su vida. Si una persona está medio muerto de hambre o acaba de ingerir hongos o algunos fármacos potentes, y ve una rata, este roedor tendría cierto sentido para él. Probablemente habría hablado con él y le dijo que le escribiera su madre más a menudo o algo por el estilo. Si quien experimenta el evento es un devoto creyente en fantasmas y espíritus, probablemente habría sentido más que "evidente" que el animal es mucho más que una simple rata en busca de alimento. Esa experiencia se destaca como precisamente el tipo de evento raro que alguien podría haber malinterpretado y le inyecta un sentido sobrenatural injustificado.

Esto fue muy bien representado en el episodio 162 de la octava temporada de Los Simpson The Mysterious Voyage of Homer(Jim Reardon, 1997).[7] Sólo que en vez de una rata, se empleó a un coyote (con voz de Johnny Cash).

Refutación y conclusiones

Al pensar en las afirmaciones de encuentros con fantasmas tiene sentido considerar las distorsiones masivas de la realidad que una mente humana sana es capaz de producir. La mayor parte de lo que vemos y recordamos no son imágenes actuales perfectas de la realidad o repeticiones perfectas de lo que realmente ocurrió. Nuestras mentes construyen lo que vemos y recordamos. Nosotros "vemos" sólo un porcentaje relativamente pequeño de lo que perciben nuestros ojos. El resto es creado o asumido por la mente. Nuestros recuerdos se editan y se resumen sin nuestro consentimiento consciente. Todo esto no es tan loco como parece, ya que nos permite funcionar de manera más eficiente frente al mundo. Imagínese si tuviéramos que concentrarnos constantemente en cada detalle para determinar si el suelo es sólido frente a nosotros mientras caminamos por una acera, por ejemplo.

El cerebro hace muchas suposiciones para que podamos hacer las cosas. "Si se intenta analizar cada pequeña cosa que sucede, muy pocos podrían cruzar el dormitorio cuando se levantan de la cama por la mañana", dice el psicólogo Richard Wiseman. "Las ilusiones ópticas reflejan nuestra sofisticación, no nuestra idiotez. Sin ellas no estaríamos donde estamos hoy, porque no habríamos hecho tantas suposiciones correctas. El ser humano es un procesador de información eficaz para hacer esas suposiciones".[8]

También tenemos que recordar que las alucinaciones no se limitan a ver cosas que no están allí. También incluyen escuchar sonidos inexistentes e incluso "sentir" el contacto físico con algo que no está realmente allí. También podemos malinterpretar fácilmente entradas información sensorial como las de una ráfaga de viento, gotas de agua, incluso tomar una sombra extraña como un fantasma.

Por extraño que pudiera parecer, las diversas ilusiones y confusiones sobre lo que realmente está sucediendo y lo que no, son comunes, según los científicos.[9] De hecho, la incapacidad de experimentar ilusiones ópticas puede ser un síntoma de enfermedad mental.[10] Sabiendo esto, está claro que los "encuentros" fantasmales son algo que debe esperarse de una especie con una mente que opera como la nuestra. Lo más probable es que la persona que afirma haber visto un fantasma sólo experimentó una reacción humana normal a los pensamientos inusuales, un sueño despierto, o las condiciones ambientales reales que fueron mal interpretados. Podría pasarle a casi cualquiera de nosotros dadas las circunstancias adecuadas. Incluso es más probable que ocurra en momentos de tensión nerviosa o cuando realmente se espera que haya un encuentro fantasmagórico.[11]

Aún y cuando no ha habido ni una sola evidencia palpable de una verdadera aparición fantasmal, excepto por el supuesto ectoplasma falso, aún existen charlatanes como el fraudulento Carlos Trejo y programas televisivos como Extranormal (de TV Azteca, en México), que quieren hacernos creer que la posibilidad de la existencia en fantasmas es real. Nunca mencionan que sus supuestas investigaciones son mero entretenimiento y no una investigación seria fundamentándose en el método científico.

Para conocer más, véanse los siguientes artículos relacionados

Referencias y ligas externas

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  1. 1 Samuel 28: 3-25 en The Bible Gateway
  2. Lord Halifax's Complete Ghost Book en Google Books.
  3. Cohen, Daniel. La Enciclopedia De Los Fantasmas. 1a. ed. México, D.F.: Edivisión, 1989. Print. ISBN 9688900362.
  4. Harris Poll, “What People Do and Do Not Believe In,” Harris Interactive, December 15, 2009, http://www.harrisinteractive.com/vault/Harris_Poll_2009_12_15.pdf
  5. Linda Lyons, “Paranormal Beliefs Come (Super) Naturally to Some,” Gallup News Service, November 1, 2005, http://www.gallup.com/poll/19558/paranormal-beliefs-come-supernaturally-some.aspx
  6. Pew Forum on Religion and Public Life, “Many Americans Mix Multiple Faiths,” Pew Forum, December 9, 2009, http://pewforum.org/Other-Beliefs-and-Practices/Many-Americans-Mix-Multiple-Faiths.aspx
  7. El Viaje Misterioso de Nuestro Jomer Episodio 3F24. Ficha en IMDB.
  8. Paul Parsons, “Just an Illusion?” Focus (BBC), November 2010, p. 31.
  9. Hines, Terence. Pseudoscience and the Paranormal. 2nd ed. Amherst, NY: Prometheus, 2003. Print. p. 92.
  10. Paul Parsons, “Just an Illusion?” Focus (BBC), November 2010, p. 32.
  11. Harrison, Guy P. 50 Popular Beliefs That People Think Are True. 1st ed. Amherst, NY: Prometheus, 2012. Print. ISBN 978–1–61614–495–1
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