Características de los negacionistas de la ciencia

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Esta artículo presentará algunas características compartidas por los negacionistas de la ciencia. Estas características tienen mucho menos significado epistemológico, pero pueden contribuir a nuestra comprensión del negacionismo de la ciencia como un fenómeno social.

  • La teoría del enemigo es una amenaza.

La teoría del enemigo amenaza la visión del mundo de los negacionistas y sus concepciones arraigadas sobre el mundo. La teoría de la evolución es, por supuesto, principalmente una amenaza para la religión cristiana tradicional, en la mayoría de los casos para una variante literalista del cristianismo protestante. La ciencia del clima crea problemas para ciertos puntos de vista sobre la política y los estilos de vida, en particular para los puntos de vista que se oponen a las interferencias políticas con las empresas y los estilos de vida que están asociados con la demanda de menos emisiones de CO2.

  • La teoría del enemigo es compleja y difícil de entender.

Tanto la teoría de la relatividad (en particular la relatividad general) como la ciencia del clima se basan en matemáticas no triviales, lo que las hace inaccesibles para la gran mayoría del público. Tanto la teoría de la evolución como la ciencia del clima se basan en enormes colecciones de datos y consideraciones teóricas de una amplia gama de disciplinas. Para muchos es difícil comprender cómo se combinan todos estos datos para brindar un sólido apoyo a la teoría respectiva. La inaccesibilidad de la evidencia hace que la teoría sea vulnerable a fatuos sin argumentaciones sólidas. Podría argumentarse que toda la ciencia es compleja y difícil de entender, lo que haría que este sea un criterio vacío. Sin embargo, hay muchos ejemplos en los que la evidencia que refuta las afirmaciones pseudocientíficas es fácilmente accesible y comprensible. El hecho de que las diluciones homeopáticas estándar eliminen todas las moléculas de la sustancia supuestamente activa es un buen ejemplo, y también lo son los experimentos que muestran que los zahoríes fallan cuando se les priva de todas las pistas sensoriales que pudieran delatar la ubicación del objetivo de su búsqueda.

En los muchos casos en que el consenso científico se basa en pruebas (sólidas pero) menos directamente accesibles, se trata de una dificultad pedagógica que los pseudocientíficos están ansiosos por explotar.

  • Falta de competencia

La gran mayoría de los principales negacionistas son 'investigadores privados' sin las credenciales académicas necesarias para convertirse en un investigador o profesor en el área respectiva en una universidad de renombre. En muy raras ocasiones los investigadores calificados en las áreas pertinentes se han convertido en partidarios del negacionismo.

Entre los oponentes de la ciencia del clima, y ​​en particular, de la teoría de la evolución, la participación de científicos competentes ha sido mucho menor. Muy pocos de los creacionistas vocales tienen algún grado académico relevante. La 'experiencia científica' en el creacionismo es proporcionada principalmente por personas que tienen títulos en ciencias naturales no relacionados con la evolución, o en ingeniería.

La situación es similar en el negacionismo de la ciencia del clima. La mayoría de los principales "contrarianos" no tienen experiencia en ciencia del clima. Ingresaron a este campo como resultado del reclutamiento y financiamiento de científicos (de cualquier disciplina) expertos en relaciones públicas y dispuestos a oponerse al punto de vista convencional sobre el cambio climático.

  • Incapacidad para publicar en medios revisados ​​por pares.

Todos los grupos de negacionistas de la ciencia muestran un notable fracaso en la publicación en revistas científicas revisadas por pares. Esto se aplica también a los pocos enemigos de la teoría de la relatividad que eran físicos establecidos, incluso ganadores de premios Nobel. Sus colegas juzgaron sus escritos sobre la relatividad como deficientes, a pesar de sus (anteriores) valiosas contribuciones a otras partes de la física. Por lo tanto, sus textos en contra de la relatividad fueron rechazados por las revistas de física. La situación es similar para los opositores de la teoría de la evolución y la ciencia del clima; ambos grupos han fracasado casi por completo en publicaciones revisadas por pares. Esto contrasta fuertemente con sus propias declaraciones de la calidad científica de sus afirmaciones.

  • Teorías de la conspiración.

Los principales defensores de estos movimientos negacionistas han afirmado que su falta de publicación en revistas revisadas por pares se debe a algún tipo de conspiración maquiavélica urdida por grupos de poder ocultos en las sombras que también les ha impedido, en general, obtener el reconocimiento que merecen. La oposición a la teoría de la relatividad en los años veinte y treinta estuvo dominada por los antisemitas que vieron la teoría de la relatividad como parte de una conspiración judía más grande. Estaban convencidos de que las revistas de física y las sociedades de física establecidas estaban todas bajo control judío.

Los creacionistas tienden a ver una conspiración atea y/o satánica. Incluso hay un libro de 1991 con el título 'La conspiración de la evolución'.

Los negacionistas de la ciencia del clima tienden a ver una 'conspiración liberal' . En un extenso estudio de más de 100 libros que niegan la realidad del cambio climático antropogénico, Dunlap y Jacques concluyeron: "Sorprendentemente, muchos de estos libros no solo ofrecen críticas falsas de la ciencia del clima sino que también presentan una realidad alternativa en la que el calentamiento global es un engaño creado por una conspiración de científicos, políticos liberales y ambientalistas supuestamente codiciosos".

  • Recurrir directamente al público.

Cuando no publican en revistas científicas, los negacionistas de la ciencia se han dirigido directamente al público. En la cima de las actividades contra la relatividad en el período de entreguerras, se imprimieron numerosos folletos que difamaban la teoría de la relatividad y en la prensa popular aparecieron numerosos artículos con contenido similar. En Estados Unidos, la salida más importante de estas ideas fue el ferozmente antisemita Dearborn Independent, uno de los periódicos más grandes del país.

Hoy, tanto los activistas contra la evolución como los opositores de la ciencia del clima difunden sus opiniones principalmente en libros, folletos y páginas web destinadas al público en general. Desde el punto de vista de la comprensión que el público tiene de la ciencia, es un problema grave que los escritores que publican su ciencia en buenas revistas científicas son mucho menos propensos a escribir para el público en general que aquellos cuyos manuscritos son rechazados casi invariablemente por las revistas científicas.

  • La pretensión de tener un apoyo mucho mayor en la ciencia.

Los negacionistas de la ciencia intentan dar la impresión de que tienen mucho más apoyo dentro de la ciencia que lo que en realidad tienen. Para este propósito, crean institutos "patito", conferencias y, a veces, incluso revistas con nombres científicos impresionantes pero dedicados a la negación de la ciencia. La 'Academia de las Naciones' fundada en los Estados Unidos en 1921, supuestamente como una organización científica internacional, fue la construcción más importante de este tipo por parte de los antirrelativistas.

Los creacionistas han lanzado una plétora de organizaciones supuestamente científicas, como la Creation Research Society, el Institute for Creation Research y el Discovery Institute. Tanto los creacionistas como los negacionistas de la ciencia del clima han gastado recursos considerables en la creación de sitios web que promocionan sus puntos de vista, y estos últimos han llegado incluso a crear un "Panel Internacional No Gubernamental sobre el Cambio Climático" que emite informes que imitan a los de institutos reales (en forma, pero ciertamente no en calidad científica).

De una manera sorprendentemente similar, los movimientos negacionistas han usado peticiones de científicos como un medio para retratar sus puntos de vista como si fueran apoyados por la ciencia. En todos estos casos, las credenciales científicas de la mayoría de los peticionarios no estaban relacionadas con el tema en cuestión. En 1931, un folleto contra la teoría de la relatividad, Hundert Autoren gegen Einstein (Cien autores contra Einstein) fue publicado en Leipzig. (De acuerdo con una anécdota, que a menudo se cuenta pero que parece no demostrada, Einstein replicó: 'Si estuviera equivocado, entonces uno habría sido suficiente para refutarme').

En 2001, el anti-evolucionista Discovery Institute publicó una petición firmada por 100 científicos llamada Una disidencia científica del darwinismo. Como se señaló en un informe de prensa, los firmantes incluyen "pocos biólogos pero muchos evangélicos". En 2007, se envió una petición contra la ciencia del clima a las Naciones Unidas con la rúbrica 100 científicos destacados le piden a la ONU que detenga el miedo y se ponga manos a la obra. Otra petición dirigida contra la ciencia del clima identifica a cualquiera como un 'científico' aunque solo tenga una licenciatura en Ciencias.

  • Fieros ataques contra científicos legítimos.

Los movimientos negacionistas han participado en ataques personales brutales contra científicos individuales. Una gran parte, probablemente la mayoría, de los antirrelativistas de las décadas de 1920 y 1930 fueron antisemitas, y sus ataques contra Einstein fueron lo suficientemente virulentos como para impedirle visitar Alemania. El antirrelativista estadounidense más importante, Arvid Reuterdahl, también fue un antisemita. Prominentes defensores,, tanto de la evolución como de la ciencia del clima, se han visto sometidos a diversos tipos de hostigamiento y amenazas.

  • Conexiones políticas fuertes.

Estas formas de negación de la ciencia tienen conexiones políticas fuertes. Como ya se mencionó, una gran parte de los antirrelativistas eran antisemitas y nazis. En Alemania, los periódicos nazis atacaron la teoría de la relatividad, mientras que los periódicos democráticos (mientras existieron) la defendieron en su mayoría. Hoy en día, la teoría de la negación de la relatividad no parece estar relacionada con el nazismo, pero en los Estados Unidos tiene conexiones con la política de derecha. Conservapedia, una enciclopedia en línea, de derecha, presenta artículos que atacan la teoría de la relatividad (así como a la evolución y a la ciencia del clima).

Las conexiones políticas son bien conocidas. El negacionismo de la evolución está dominado por un ala derecha cristiana que busca la confirmación de sus convicciones fundamentalistas. El negacionismo del cambio climático está dominado por una derecha más orientada a los negocios que se opone a las interferencias gubernamentales en los negocios que los resultados de la ciencia del clima comúnmente se toman para justificarlos. Existe una fuerte correlación entre los puntos de vista políticos y las creencias sobre el cambio climático. En los Estados Unidos, la creencia en el cambio climático aumentó entre los demócratas de 60% en 2000 a 70% en 2010, mientras que disminuyó entre los republicanos de 49% a 29% en el mismo período.

Con frecuencia, se ha considerado que dos formas de negación de la ciencia son predominantemente de izquierda, a saber, la incredulidad en la evidencia científica que confirma la seguridad de la vacunación y la seguridad de los alimentos modificados genéticamente. Sin embargo, en ningún caso la presunta conexión con la política de izquierda es corroborada por la evidencia. Los datos disponibles indican que los puntos de vista tanto contra la vacunación como contra GMO son igualmente comunes en ambos lados o algo más comunes en el ala derecha.

Véase también

Referencias

  • Sven Ove Hansson (2017) Science denial as a form of pseudoscience. Studies in History and Philosophy of Science. pp 1-9. Doi:10.1016/j.shpsa.2017.05.002.